Al noreste de Madrid, a casi cuatrocientos kilómetros, está La Rioja: una región bañada por las aguas del río Ebro y protegida de las brisas frías del Atlántico, por las montañas cantábricas. Desde tiempos romanos, su privilegiada condición geográfica permitió la formación de un suelo arcilloso, ideal para el cultivo de uvas como la garnacha o graciano, pero en especial de su variedad más famosa, la uva tempranillo.
Antes de ir es preciso que sepas algunas cosas importantes del vino español.
La Rioja es el nombre de la denominación de origen (D.O.); es decir, la calificación que le otorga el Consejo Regulador a las características y calidad del vino que sólo puede ser producido en esa región.
Se sabe que, por el precio de la botella, el vino de La Rioja más consumido suele ser el vino joven (o del año), el cual no tiene un proceso de añejamiento, sino que pasa directamente a la botella y se destina a la venta. Sin embargo, vale la pena probar los otros tres tipos de vino Rioja que sí pasan por un proceso de envejecimiento:
-Crianza:la regulación exige veinticuatro meses en bodega, de los cuales el tiempo mínimo que debe pasar en barrica de roble es de doce meses, y los otros doce meses debe permanecer en botella.
-Reserva:debe estar treinta y seis meses en bodega, de los cuales el tiempo mínimo que debe pasar en barrica de roble es de doce meses y los otros veinticuatro en botella.
-Gran Reserva:mínimo veinticuatro meses en barrica de roble y treinta y seis meses en botella.
Basta que tengas una copa de vino Rioja en la mano para que te des cuenta de su calidad: inclina un poco la copa, aprecia el profundo color violáceo y deja que el paladar se empape con su equilibrado sabor.
A La Rioja es fácil llegar en bus desde muchas partes del país, pero la experiencia es más agradable en coche, ya que así podrás recorrer con libertad no sólo sus extensas viñas, sino también visitar el Museo de la Cultura del Vino, ir a catar vinos a sus inmejorables bodegas, recorrer las calles del encantador pueblo de Laguardia y atravesar la hermosa Sierra Cantábrica y terminar la tarde con unas tapas en la ciudad de Vitoria.


