De cualquier manera, te recomiendo que te pasees entre las ruinas de esas viviendas circulares e imagines a un puñado de celtas viviendo ahí, aspirando el aire puro y tocando la gaita sin alejar la mirada del mar. Con la mágnifica vista del Monte de Santa Tegra no resutaría difícil de comprender porque se afincaron ahí.
Pero además, se sabe que el Monte de Santa Tegra poseía una importancia estratégica; a nivel comercial, por la simbiosis entre el transporte fluvial y el marítimo; y militar, por la ventaja que otorga la altura al defenderse de otras tribus. No obstante, los romanos los conquistarían más adelante.


